¿Qué hacemos para cuidar nuestros océanos?

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Se producen en el mundo anualmente 350 millones de toneladas de plástico, de las cuales se estima que entre 8 y 9 ingresan a los océanos, de éstos un 80 % tiene origen terrestre. Del total de los residuos plásticos generados a escala global, según estimaciones el 19,5% es reciclado, el 25,5% es incinerado y el 55% restante descartado.

Los desechos marinos son un problema constante que pone en peligro la salud de los océanos y la vida de los seres humanos, sobre todo si tenemos en cuenta que gran parte de los alimentos que consumimos o el oxígeno que respiramos proviene de los océanos; y en ellos reside el 97 % de toda la materia viva.

El ecosistema costero-marino es particularmente sensible a las consecuencias de los residuos plásticos, viéndose amenazada su biodiversidad. Uruguay no escapa de esta realidad y está trabajando para detener este proceso. En el 2018 se aprobó el proyecto de ley de “Uso Sustentable de Bolsas Plásticas”.

Está en estudio del Parlamento la Ley de Residuos que busca generar un modelo de desarrollo sostenible mediante la prevención y reducción de los impactos negativos de la generación, manejo y todas las etapas de gestión de los residuos y el reconocimiento de sus posibilidades de generar valor y empleo. Además, desde hace 10 años, el Mvotma lidera el “Día Internacional de Limpieza de costas”, con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil, municipios e intendencias costeras.

Este es un evento anual que se realiza en más de 100 países alrededor del mundo y moviliza a más de 600.000 voluntarios que cada año destinan ese día a recolectar los residuos que encuentran en sus playas locales, como demostración de su compromiso con la limpieza de la franja costera. A lo largo de casi tres décadas, más de 9 millones de voluntarios han recogido casi 75 millones de kg de residuos.

Durante este día no todo lo que se recoge es basura, también se recopila información sobre lo que se encuentra. Además de posibilitar la limpieza de las playas, la iniciativa permite elaborar un registro sobre los distintos tipos de residuos hallados, que es utilizado para generar campañas que concienticen a la población.

Esta información, también, se comparte con el resto de los países donde se implementa la actividad, que a nivel global impulsa la organización Ocean Conservancy.

Siguiendo esta línea, en el 2016 el Mvotma se adhirió a la campaña “Mares Limpios” de Naciones Unidas, cuyo objetivo es eliminar para 2022 las principales fuentes de basura marina, en coordinación con los municipios costeros.

A partir de los resultados obtenidos de estas acciones se está realizando una evaluación del estado situación en el mercado uruguayo para identificar posibles fuentes de microplásticos a los océanos que aporten a una planificación nacional de erradicación de la basura marina. Esto incluye la elaboración de un convenio con Universidad de la República (Udelar) para monitoreo de microplásticos a lo largo de la costa uruguaya.

En la jornada de Limpieza de Costas 2018 los residuos más encontrados tanto en Uruguay como en el resto del mundo fueron pedazos de plástico en primer lugar, seguido de espumaplast; colillas de cigarrillo; envoltorios de comida; botellas de bebida de plástico y pajitas, entre otros.

Microplásticos

Los plásticos están presentes en nuestros océanos. Una situación muy compleja se da cuando estos se degradan en microplásticos o directamente se utilizan en distintos productos. Se define como “microplástico” a aquellos ítems de plástico menores a 5mm (500μm). Estos pueden separarse según su fuente de origen en “primarios” y “secundarios”.

Los primarios o directos son los que entran al océano como micropartículas, como los que se usan en productos de higiene personal o procesos industriales o por degradación de neumáticos y telas que se degradan en los lavados. Los indirectos o secundarios son la basura plástica que se degrada en el agua como bolsas plásticas, botellas, film, bandejas, vasos y cubiertos descartables, envoltorio de alimentos, partes de sillas de plástico, zapatos, partes de vehículos, boyas, electrodomésticos, entre otros tantos.

En Uruguay los sectores que más aportarían como fuentes directas son el transporte y el mercado textil (por degradación de fibras) y en las fuentes indirectas la principal es el sector de embalajes de acuerdo a los datos generados en consultoría en proceso.

El país avanza en la lucha contra esta problemática suscribiendo acuerdos internacionales como ser los tratados del Río Uruguay y del Río de la Plata y su Frente Marítimo; Convención Internacional para la Prevención de la Contaminación por Buques (MARPOL); Convención sobre el Derecho en el Mar; y Agenda 2030.

También forma parte del grupo de expertos en plásticos marinos y microplásticos que asesora en el tema a la COP de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA) y es Miembro de los Convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo (BRS). En la COP pasada de BRS (2017) se estableció un grupo de trabajo de Residuos Domésticos (Household Waste Partnership) que lideran Mauricio y Uruguay y se remarcó la importancia de abordar el tema plásticos marinos y microplásticos, ya que gran parte de los residuos plásticos que terminan en los océanos se deben a una mala gestión de los residuos domésticos.

En el plano local, se está trabajando en normativa que permita afrontar este problema, como Ley de Envases, las ya mencionadas Ley de Uso Sustentable de Bolsas Plásticas y la Ley de Residuos, el Plan Ambiental Nacional para el Desarrollo Sostenible e iniciativas de los Gobiernos Departamentales.

El Plan Ambiental Nacional liderado por el Mvotma se propone avanzar hacia un proceso de Planificación Espacial Marina que permita garantizar la sustentabilidad de las actividades que se realizan en el medio marino y la conservación de sus ecosistemas naturales.

También se plantea diseñar e implementar el componente marino del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Ya se cuenta con 6 áreas marino-costeras (Humedales del Santa Lucía, Isla de Flores, Laguna Garzón, Laguna de Rocha, Cabo Polonio y Cerro Verde e Islas de la Coronilla)

Nuestro país participa en proyectos de cooperación Sur Sur con Chile sobre Planificación Espacial Marina y planificación de áreas Marinas Protegidas y con Brasil sobre conectividad ecológica de ecosistemas marinos. Y somos parte activa en la discusión en el ámbito de Naciones Unidas sobre un nuevo tratado internacional de conservación de la biodiversidad en aguas fuera de la jurisdicción nacional.

En monitoreo, en conjunto con la Udelar, el INUMET y la Armada Nacional se instalaron sensores oceanográficos para el monitoreo en áreas protegidas.

Adaptación costera

En un escenario de cambio climático, con la posibilidad clara de aumento del nivel del mar, el Mvotma trabaja articuladamente para que la costa uruguaya esté mejor adaptada a esos cambios.

El NAP costas está haciendo un análisis de vulnerabilidad costera para toda la costa y en sitios piloto junto con los gobiernos departamentales

El Plan Ambiental Nacional se plantea avanzar en adaptar las modalidades de ocupación de la costa para reducir las presiones de la urbanización

Se está trabajando activamente en la identificación de sitios con potencial de restauración y de prioridad para la conservación. Y en iniciativas de adaptación basada en ecosistemas con municipios, intendencias y organizaciones sociales promoviendo el voluntariado y la participación local.

Viernes, 07 Junio 2019 15:50