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Para servirle

Durante muchas décadas, en nuestro país, los bañados fueron concebidos como sitios inútiles, acusados de albergar mosquitos, roedores y enfermedades. Desde fines del siglo XIX se los intentó sanear e incluso desecar. Hoy sabemos que los ecosistemas de bañados, esteros y lagunas, englobados bajo el término de humedales, son posiblemente los sitios de mayor riqueza ecológica del país .    

Estos ambientes, caracterizados por la inundación temporal o permanente, ocupan superficies importantes de nuestro territorio, permiten una enorme producción de materia orgánica y albergan una diversidad de flora y fauna: carpinchos, cangrejos, garzas, peces, juncos, camalotes, ceibos y sarandíes, entre otros. El reconocimiento de sus riquezas y de los servicios que brindan es relativamente reciente (mediados del siglo XX).

¿De qué se tratan los servicios ecosistémicos? Refieren a todos los beneficios que los seres humanos obtenemos de los ecosistemas, sea de forma directa o indirecta. Recordemos que un ecosistema comprende una comunidad biológica —cuyas poblaciones interactúan entre sí—, el ambiente físico donde se desarrolla y los procesos asociados.

Siguiendo con el ejemplo del humedal, para identificar sus servicios ecosistémicos, se trata de reservorios de agua que sirven como fuente para la recarga de los acuíferos; también reservorios de biodiversidad, habitado por más del 40% de las especies del mundo y el 12% de las especies animales. Protegen contra la erosión, debido a que constituyen la primera línea de defensa, y reducen el impacto del viento y las tormentas. Controlan las inundaciones regulando las crecidas de ríos y arroyos, ya que actúan como esponjas absorbiendo el agua de la lluvia y permitiendo que se filtre más lentamente en el suelo, minimizando así el impacto que las inundaciones pueden ocasionar sobre la población. Los humedales brindan además otra cantidad de beneficios por ejemplo vinculados a la agricultura, al abastecimiento de agua y recursos alimenticios, además de posibilidades educativas, recreativas y de turismo.

Todos los ecosistemas nos brindan una amplia gama de servicios de acuerdo a sus particularidades, en algunos casos los beneficios se obtienen de forma directa —servicios de provisión como madera, agua, etc.—, y  en otros de forma indirecta —servicios de regulación y servicios de soporte— como es el caso de la regulación del clima o la posibilidad de controlar enfermedades.     

Incluir la perspectiva de los servicios ecosistémicos al momento de planificar las acciones que desarrollamos en el territorio es clave en el marco de una gestión sostenible. La conservación y una buena gestión ambiental de estos servicios permiten mantener el principal sustento de nuestras actividades: los ecosistemas y su biodiversidad.  
 
Para avanzar en este sentido, durante los meses de agosto y setiembre se desarrollaron en Uruguay una serie de Foros sobre Servicios Ecosistémicos. El objetivo de estas actividades, organizadas por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) con apoyo del Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, fue compartir y analizar las experiencias que se vienen desarrollando en Uruguay y en los países de América Latina y el Caribe, vinculadas a la evaluación y valoración de servicios ecosistémicos y mecanismos e instrumentos de políticas públicas para su conservación.

Estos foros, que reunieron a diversas instituciones, representan  un puntapié para el desarrollo del tema a nivel nacional, y su incorporación en las estrategias de conservación y uso sostenible de los recursos naturales.

Martes, 07 Octubre 2014 15:04